“La policía te está extorsionando, pero ellos viven de lo que tú estás pagando, y si te tratan como a un delincuente, no es tu culpa, dale gracias al regente...”México, Distrito Federal, 1995. Una banda con una extraña mezcolanza de rock, punk, hip hop, cumbia y funk y sin pelos en la lengua tomó por asalto, como bomba incendiaria, como su nombre, todos los antros capitalinos. Un año después, sin disco grabado y sin internet (como ahora) la gente coreaba y gritaba sus canciones de principio a fin.
“Hay que arrancar el problema de raíz y cambiar al gobierno de nuestro país, a la gente que está en la burocracia, a esa gente que le gustan las migajas…”
Julio de 1997. El primer disco de Molotov, ¿Dónde jugarán las niñas? apareció en el mercado y las tiendas se negaron a venderlo por sus fuertísimas letras llenas de palabras altisonantes, sexo, dura crítica al sistema político y su polémica portada de las piernas de una niña con uniforme de secundaria pública sobre un coche con las pantaletas abajo.
“Yo por eso me quejo y me quejo, porque aquí es donde vivo y yo ya no soy un pendejo…”
La censura al álbum logró lo que siempre se logra en estos casos: una venta inusitada. Los Molotov salieron a las calles a vender su disco en protesta. El hecho tuvo enorme cobertura mediática: cámaras y helicópteros seguían esta venta callejera y al final del día se habían vendido 5 mil copias del álbum que contenía temas que ahora son clásicos en el soundtrack de millones de latinoamericanos, como Voto latino, Chinga tu madre, Gimme Tha Power, Más vale cholo o Puto.
“El que no wachas los puestos del gobierno, hay personas que se están enriqueciendo, gente que vive en la pobreza, nadie hace nada porque a nadie le interesa… “
México, 1 de junio de 2012. La película documental Gimme the Power, del director Olallo Rubio, se estrena en más de 60 salas cinematográficas. El filme, categorizado como rockumental, “es el testimonio de la eterna lucha entre generaciones opuestas, entre el orden establecido, censor, rígido, casi totalitario, contra la búsqueda de lo nuevo, la abolición de las viejas formas, un espíritu más libre”.
La película, toma como pretexto la carrera de Molotov para mostrar décadas de gobiernos autoritarios y la manifestación juvenil y rebelde por excelencia: el Rock & Roll que da voz a la inconformidad de los jóvenes por medio de un vehículo puro como es la música.
A través del filme recorremos la historia del país. Vemos pasar las décadas llenas de eternas promesas vacías, los tropiezos accidentados de construcción democrática y los crímenes de toda índole que se cometieron en nombre de la democracia y la modernidad. Los jóvenes de todas épocas se ven retratados con los hijos de una crisis eterna y recurren a la música para alzar la voz ante una férrea censura gubernamental.
“Es la gente de arriba te detesta, hay más gente que quiere que caigan sus cabezas...”
En la cinta se presentan testimonios de protagonistas indiscutibles del rock nacional, pero también de la literatura y el análisis social como El Tri, Botellita de Jerez, Juan Villoro, Javier Solórzano, Fernanda Tapia o Luis de Llano, además de Tito Fuentes, Micky Huidobro, Paco Ayala y Randy Elbright, los integrantes de Molotov, los protagonistas de esta historia en la que el grupo “es la personificación misma del punto máximo del descontento acumulado por décadas”.
De acuerdo con su realizador, Olallo Rubio, “Gimme the Power muestra cómo Molotov masifica el desahogo y le da mayor voz a la inconformidad, mediante canciones que son a la vez divertidas, irrespetuosas y contestatarias. Lo que siempre ha sido en esencia el verdadero Rock & Roll”.
“Porque no nacimos donde no hay qué comer, no hay por qué preguntarnos cómo le vamos a hacer, si nos pintan como a unos huevones. No lo somos, ¡viva México, cabrones!”











