Con la participación de seis millones 773 mil personas y 17 mil 204 inmuebles –entre edificios gubernamentales, privados escuelas y hospitales- ayer se llevó a cabo un macrosimulacro con la hipótesis de un sismo de 8.1 grados en la escala de Richter, con epicentro a 30 kilómetros de San Marcos, Guerrero, que dejó 70 puntos de desastres en la Ciudad de México.
Este ejercicio cívico-gubernamental se realizó para reforzar la cultura de la prevención a fin de que la ciudadanía sepa cómo reaccionar y qué hacer en caso de un movimiento telúrico de gran magnitud, como el que ocurrió hace 27 años, a las 07:19 horas del 19 de septiembre de 1985. El macrosimulacro inició a las 10:00 horas con la alerta sísmica, por lo que personal de edificios gubernamentales y de oficinas, así como hospitales y escuelas, fueron desalojados por brigadas de Protección Civil quienes los llevaron en puntos de reunión, en la vía pública.
Ante esto, personal de Protección Civil, bomberos y del Grupo Topos –rescatistas bajo escombros, fundado en 1985- acordonaron las zonas mientras que policías de Tránsito agilizaron la vialidad y realizaron los cortes correspondientes.
El gabinete de Crisis y Reacción Inmediata se reunió en el Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Computación, Información, Inteligencia, Investigación e Integración (C4i4), encabezado por el jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Marcelo Ebrard Casaubon, quien, 40 minutos después de iniciar el ejercicio, salió a dar un primer reporte de los “daños” ocasionados por el temblor.
Mencionó que se desplegaron mil 500 brigadas a 70 puntos de la Ciudad, donde “se registraron” desastres, apoyadas por personal de las 16 delegaciones, Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Secretaría de Marina (Semar), Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos de México (Pemex).
El mandatario mencionó que el ejercicio sirvió, también, para medir el tiempo de respuesta de estos equipos.
Ebrad Casaubon dijo que las 15 mil cámaras de videovigilancia y la red de fibra óptica en los túneles del Metro serían, ante un escenario de emergencia, la única vía de comunicación para visualizar el daño y orientar las labores de reacción y rescate.
Detalló que los postes de cámaras en avenidas y en las estaciones del Metro pueden resistir un movimiento de gran intensidad.
Igualmente, el drenaje profundo y la Línea 12 del Metro están preparados para resistir un sismo de 8.1 grados.
LA CIUDAD REGISTRA MÁS DE MIL TEMBLORES EN UN AÑO
El mandatario capitalino dio a conocer que en lo que va del año, se registraron alrededor de mil movimientos telúricos de diferentes intensidades. En 2011 se detectaron más de 11 sismos al día.
Recordó que la Ciudad de México es una zona sísmica por lo que existe la posibilidad de que se registre un temblor igual o de mayor intensidad que el hace 27 años.
Por ello, dijo, para enfrentar un desastre, su administración revisó el reglamento de construcción; se creó el Instituto de Seguridad Estructural, que emitió mil 200 dictámenes; se amplió la alerta sísmica en Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca y colocaron alertas en cerca de 30 mil aulas.
Asimismo, “se formó un agrupamiento especial en la Secretaría de Seguridad Pública para poder apoyar en caso de un desastre mayor. Se está preparando las brigadas muy especializadas con la Organización de las Naciones Unidas, porque se requiere una certificación especial”.
Refirió que las nuevas brigadas deben llegar a mil 500 puntos en total, sobre todo ante la eventual caída de las comunicaciones.
Marcelo Ebrard refirió que el último megasimulacro de su mandato se realizará en noviembre próximo.
REPORTAN SALDO BLANCO TRAS SIMULACRO
El titular de la Secretaría de Protección Civil, Miguel Elías Moreno Brizuela Marcelo, reportó saldo blanco tras el macrosimulacro al no registrarse personas lesionadas durante los desalojos de los edificios participantes.
Mencionó que seis millones 773 mil personas formaron parte de este ejercicio de prevención tras “presentarse” un temblor de 8.1 grados Richter, que se registró a las 10:00 horas y que generó “91 muertos”.
Además, 523 personas resultaron “lesionadas”, se registraron siete cortos circuitos, 24 edificios colapsados de manera parcial, nueve en su totalidad y 43 inmuebles sufrieron fracturas en sus columnas y trabes.
Asimismo, refirió que hubo derrame de gasolina, mientras que dos estaciones del Metro, dos del Metrobús y una del trolebús resultaron afectadas.
El funcionario señaló que para este ejercicio que involucró a más de 15 mil inmuebles, hubo un despliegue de mil 314 brigadas con cuatro elementos cada una, los cuales llegaron a los puntos establecidos para encender las cámaras de monitoreo y permitir que a través del C4 se conociera lo que acontecía en la capital minutos después del sismo.
Marcelo Ebrard aseveró que en comparación con años anteriores, la Ciudad de México está mejor preparada, sin embargo, debe perfeccionar la alerta sísmica.
Aseguró que los macrosimulacros deben realizarse de manera permanente e indicó que se revisará con la Contraloría para conocer aquellos funcionarios públicos que, en su caso, no cumplieron con su responsabilidad de participar en este ejercicio, pues existe la obligación de llevar a cabo estas acciones por ley.
En este contexto, el funcionario evidenció que las demarcaciones que no participaron en este ejercicio fueron Milpa Alta y Benito Juárez.
PIDE GDF EVALUAR SIMULACRO
A fin de mejorar los procesos y protocolos, Marcelo Ebrard Casaubon pidió que en los 17 mil inmuebles inscritos para el megasimulacro se haga una evaluación crítica de los resultados.
“Les hemos pedido a cada una de ellas que elaboremos de manera conjunta, una vez terminado el macrosimulacro, cómo nos fue, que seamos los más autocríticos posibles, cada una de las instituciones que están participando para que tengan sentido el simulacro”.
Mencionó que el protocolo está muy definido al momento de un sismo, dijo, incluso sin necesidad de hablar con los mandos, “en el momento que tengamos un sismo de esa intensidad, este (C4) es centro de reunión, todo mundo tiene que estar y saber qué le toca, dónde le toca y qué forma de comunicación debe de utilizar”.
El mandatario mencionó que es “el problema es crítico, insisto, cuando se tiene un sismo en el tiempo inmediato, después del sismo, son la comunicación. Entonces necesitamos que las instituciones federales y locales sepan dónde tienen que estar, aquí en el centro de emergencias”, finalizó.
SEMEFO SIN CAPACIDAD PARA UN SISMO COMO EL DEL 85
Si se presenta un sismo como el de 1985, el Instituto de Ciencias Forenses del Distrito Federal, antes Servicio Médico Forense (Semefo), no tendría la capacidad para conservar tantos cadáveres, admitió el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), Edgar Elías Azar.
Se podría albergar a las víctimas de un movimiento telúrico, pero “no de la magnitud del sismo del 85, porque ahí hubo varios miles de personas que perdieron la vida, pero sí como para poder, digamos, enfrentar a ayudar a resolver el problema. O sea, somos parte de la solución de un problema. Como institución importante del gobierno de ciudad, te puedo decir que cumplimos perfectamente bien nuestro papel, y esperamos pues no tenerlo que llevar a cabo”, afirmó.
Entrevistado al término de la Ceremonia de Conmemoración de los sismos de septiembre de 1985, mencionó que el Instituto tiene espacio para 400 cuerpos.
Aclaró que está preparado para poder resistir una catástrofe como la de hace 27 años, con toda la infraestructura médica y sanitaria, sin embargo, tiene muy presente que el poder de la naturaleza podría rebasar las capacidades de los servidores públicos del instituto.










