Enrique Peña Nieto necesitará 800 mil millones de pesos adicionales, en cada año de su sexenio, para que cumpla con sus promesas de campaña.
El presidente del organismo empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani advirtió entonces que “sin reformas de fondo será imposible cumplir las importantes metas que Peña Nieto ha ofrecido alcanzar, con el concurso de todos los mexicanos”, reformas estructurales como la hacendaria, laboral, energética, educativa y política.
Recordó entonces propuestas como el sistema de seguridad social universal, con acceso a servicios de salud para todos, pensión alimentaria para adultos mayores, seguros de vida y de desempleo temporal; escuelas dignas y de tiempo completo, con computadoras e Internet, así como aumentar la cobertura de educación superior ante el grave problema de los miles de jóvenes excluidos.
Indicó que de acuerdo con cálculos del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), en un escenario inercial, “es probable incrementar los ingresos tributarios hasta en 80 mil millones de pesos por el crecimiento de la economía y una mayor eficacia recaudatoria.
“Los organismos y empresas del gobierno podrían aportar 35 mil millones más y por concepto de deuda el tope prudente son 220 mil millones. (Por lo que) habría un faltante de al menos 500 mil millones de pesos para ajustar el presupuesto requerido idealmente. Sin reformas, es imposible”, dijo.
Además, señaló que la opción de ingresos petroleros incrementales, sin una reforma que dé autonomía efectiva a Pemex y amplíe la participación de la iniciativa privada en el sector, es nula, toda vez que en la realidad, la producción ha caído más de 25 por ciento del máximo de 3.4 millones de barriles en el 2003.
“Sin cambios, el declive continuará y los precios no pueden ayudar mucho; es probable que en el corto plazo tiendan a la baja”, adelantó según el análisis del CEESP, por lo que insistió que las reformas que se requieren son para crecer a seis por ciento y generar más de un millón de empleos.
Observó que para financiar mediante impuestos el presupuesto faltante, habría que duplicar la tasa del IVA o subir la del ISR hasta casi 60 por ciento, por lo esa “no es la vía correcta; aumentar impuestos significaría poner un dique al crecimiento de la economía, nos quitaría competitividad y sería un golpe injusto para los contribuyentes cautivos”.
Gutiérrez Candiani advirtió entonces que la única solución es crecer más y una reforma hacendaria integral que amplíe la base de contribuyentes, simplificando el cálculo y pago de impuestos para propiciar la formalidad de los agentes económicos; con más responsabilidades y atribuciones a los estados y municipios, para que sean más autosuficientes.
También, que combata con eficacia la elusión y la evasión y reduzca al mínimo los regímenes especiales; “que nos pongan en sintonía con la tendencia mundial hacia los impuestos al consumo, a cambio de una retribución tangible, como la seguridad social universal ofrecida”.
En ese tenor, puntualizó que para hacer todo lo anterior en tiempo y en democracia, reconciliando posiciones, urge reformar el sistema político mexicano.
Tener un “cogobierno eficaz, equilibrio de poderes, coordinación y corresponsabilidad entre niveles de gobierno. Sentar bases para que la política se vuelque a la construcción de acuerdos para destrabar el potencial de México”, puntualizó el líder de la cúpula empresarial.
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